Nunca serán suficientes los “gracias» que puedan compensar tu sacrificio, ese sacrificio que evoca naturaleza en tu andar, en tu caminar y en tu hacer siempre en pro de tus hijos que poblan el mundo y viven ajenos a esa mano que se soltó el día que aprendieron a andar.
Estás agotada y no lo dices: por qué cuidarte este verano también es cuidarle a él
Todo el mundo te pregunta cómo está él. Cómo va, cuánto ha avanzado, si ya dice palabras, cómo lleva el verano. Nadie te pregunta cómo estás tú. Y si te lo preguntaran, seguramente dirías «bien, tirando», porque es lo…